30 de junio de 2013

Las interminables protestas de Estambul

Hace unos días hemos despertado con las noticias que hablaban sobre las protestas de Estambul, en Turquía. Después de días de manifestaciones en las principales calles de la capital turca las fuerzas de la ley han desalojado a los protestantes por la fuerza y han usado la fuerza para desplazar a gran cantidad de manifestantes.


Después de casi un mes de protestas se suman miles de heridos y un puñado de muertos como consecuencia de la intervención policial. Incluso se ha desalojado a los ciudadanos cuando pretendían conmemorar a uno de los jóvenes que, finalmente, murió tras recibir un disparo en la cabeza por parte de la policía.

Es decir, la gente se ha echado a las calles para manifestar el desacuerdo con el gobierno y éste les ha respondido con desmedida violencia. Esto ha resultado en la enorme cantidad de heridos que se han registrado. Como hemos mencionado, se cuentan incluso unos pocos muertos debido a las acciones policiales.

¿Es legítima la actuación de las fuerzas de la ley en esta medida? Una cosa es salvaguardar el orden de las calles en las principales ciudades del país y otra muy distinta arremeter contra los manifestantes con tal de acallarlos. Creo que estamos ante un ejemplo de violación de derechos contra la libre expresión y contra el derecho de manifestar oposición.

Los gobiernos tienden, incluso los democráticos, intentan mantener bajo control a los manifestantes cuando hay gran desacuerdo. Pero para ello se sirven de varios mecanismos, desde el control mediático hasta la intervención de los agentes antidisturbios. Sin embargo, nunca consiguen silenciar por completo las manifestaciones.

Sobra decir que hoy en día es casi imposible borrar constancia de un evento como este, pues la cantidad de información que llega a la red desde diversos lugares (dispositivos móviles en su mayoría, ordenadores, etc) es tal que no se puede controlar por completo. Siempre se filtra algo de información y el resto del mundo conoce lo que sucede.

Entonces, me pregunto lo siguiente, ¿de verdad es necesario que arremetan de esta forma contra los manifestantes? Después de todo, no se va a conseguir ocultar lo que sucede. Y es más, las violaciones de los derechos personales de los ciudadanos turcos se han dado a conocer en todo el mundo como consecuencia de estos desafortunados sucesos.

¿No queda peor imagen del gobierno  turco tras adoptar medidas tan drásticas? Intento pensar desde el punto de vista de dicho gobierno y no encuentro un motivo por el cual legitimar su comportamiento. Por no decir que atacar a ciudadanos de esta forma es totalmente descabellado.


Considero que en estos casos el mejor curso de acción a adoptar es busca el acuerdo con la población para apaciguar las protestas antes que combatir por la fuerza con los ciudadanos. Todos tienen derecho a mostrar su desacuerdo y su descontento en las calles. Apreciemos más la libertad que tenemos en España – que si bien no es completa, sí es más amplia que en otros países.

César P.

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